Dulces Húngaros en Madrid
House Of Kürtös
Un dulce tradicional húngaro…
…Un sabor que no se olvida.
Es diferente, Original y Único
Está considerado entre uno de los mejores dulces de Europa
Historia
Historia del Producto: Kürtőskalács
El Kürtőskalács, también conocido como “chimney cake” en inglés, es un tradicional pastel húngaro con raíces que se remontan al siglo XV en Transilvania, una región que hoy pertenece en parte a Rumania.
Originalmente, este dulce se preparaba para celebraciones y festividades especiales, especialmente bodas y ferias locales. Su nombre proviene del húngaro: kürtő significa “chimenea” y kalács significa “pan o pastel”, haciendo referencia a su característica forma tubular que recuerda a una chimenea.
Evolución Comercial y Global del Kürtőskalács
Aunque tradicional de Hungría y Transilvania, el Kürtőskalács comenzó a expandirse internacionalmente a finales del siglo XX, inicialmente en ferias y mercados navideños. Su forma tubular y preparación visible lo hicieron atractivo para los visitantes, y con la globalización gastronómica se popularizó en festivales y ciudades como Berlín y Nueva York. Hoy se vende en tiendas gourmet y food trucks, combinando tradición e innovación, con nuevas variantes de sabores y procesos estandarizados que permiten su producción a mayor escala sin perder su esencia artesanal.
Historia
Historia del Producto: Kürtőskalács
El Kürtőskalács, también conocido como “chimney cake” en inglés, es un tradicional pastel húngaro con raíces que se remontan al siglo XV en Transilvania, una región que hoy pertenece en parte a Rumania.
Originalmente, este dulce se preparaba para celebraciones y festividades especiales, especialmente bodas y ferias locales. Su nombre proviene del húngaro: kürtő significa “chimenea” y kalács significa “pan o pastel”, haciendo referencia a su característica forma tubular que recuerda a una chimenea.
Evolución Comercial y Global del Kürtőskalács
Aunque tradicional de Hungría y Transilvania, el Kürtőskalács comenzó a expandirse internacionalmente a finales del siglo XX, inicialmente en ferias y mercados navideños. Su forma tubular y preparación visible lo hicieron atractivo para los visitantes, y con la globalización gastronómica se popularizó en festivales y ciudades como Berlín y Nueva York. Hoy se vende en tiendas gourmet y food trucks, combinando tradición e innovación, con nuevas variantes de sabores y procesos estandarizados que permiten su producción a mayor escala sin perder su esencia artesanal.
sabores
enamorate en cada bocado
Tradicionalmente, el Kürtőskalács se cubría con azúcar caramelizada que formaba una capa crujiente sobre la superficie, a veces complementada con canela o nueces. Sin embargo, con su expansión internacional han surgido nuevas variantes que buscan atraer a diferentes gustos y preferencias. Hoy en día, se pueden encontrar sabores como chocolate, coco rallado, almendra, avellana y vainilla.
Además, tendencias recientes han incorporado el uso del Kürtőskalács como base para postres más elaborados, rellenándolo con helado, crema pastelera, frutas o untables dulces. Esta versatilidad ha permitido que el producto se adapte a nuevos mercados, manteniendo su esencia tradicional mientras ofrece experiencias gastronómicas contemporáneas.

Sabores Tradicionales
Azúcar caramelizada, canela o nuez: los sabores clásicos que conservan la esencia auténtica del Kürtőskalács.

Sabores Especiales
Coco, almendra, chocolate o avellana, pensados para quienes buscan un toque distinto y más aromático.

Sabores Rellenos
Kürtőskalács combinados con helado, crema pastelera o frutas para experiencias dulces más indulgentes.